martes, 8 de abril de 2008

Utopía

Algunas veces cuando cierro mis ojos en la noche permito que mi imaginación vuele dándole la libertad de crear, inventar, jugar, pensar, filosofar. Continuamente vienen a mi mente imágenes de un lugar perfecto donde no existe el sufrimiento, donde la sociedad ha alcanzado un grado evolutivo donde las guerras han desaparecido y el ser humano tiene como actividad personal principal el mejoramiento de su mente y su espíritu. Estos pensamientos me siguen desde mi niñez.

Veo ciudades perfectamente construidas, edificios hermosos, colocados con minuciosa planificación urbana; un lugar para los edificios gubernamentales y embajadas, otro para los museos, teatros, librerías, bibliotecas, escuelas y universidades; sitios para la práctica de deportes y recreación al aire libre; áreas residenciales rodeadas de hermosa vegetación y calles limpias; vías de comunicación hermosamente pavimentadas que posibilitan el acceso fácil a quienes deseen desplazarse de un lugar a otro de la ciudad en automóviles no contaminantes.

En cuanto a las personas, las visualizo: educadas, cultas, sanas, inteligentes, bondadosas y con extraordinario talento para las artes (Música, danza, escultura, arquitectura, literatura, teatro, pintura). La convivencia en sociedad es armoniosa, ya que cada quien conoce su papel en la comunidad, y desempeña sus funciones óptimamente porque considera su trabajo, no como un deber, sino más bien como una oportunidad de servir a sus conciudadanos y por ende a él o ella mismo.

Que decepción – y a la vez curiosidad - fue saber en mi temprana adolescencia, que un tal inglés llamado Tomás Moro (Thomas More o Thomas Morus), nacido justo cinco siglos antes que yo, había escrito un pequeño libro llamado “Utopia” donde se describía a una sociedad perfecta que se desarrollaba en una isla donde todo era felicidad.

¿Por qué fue una “decepción”? Simple, alguien había tenido el atrevimiento de adelantarse a mis ideas, y no por poco, solo por 500 años. Que inocente y a la vez que egoísta era, yo tendría 11 o 12 años. Lo bueno, después de todo, es que descubrí un socio extemporáneo de mis locas ideas, por lo que desde ese momento consideré a Tomás Moro mi pana de sueños… de utopías.

Con el pasar de los años he logrado comprender que no solo mi amigo Moro y yo tenemos este sueño de un mundo ideal, millones de personas comparten este sueño, ciertamente están los realistas-pesimistas, que no creen que el mundo pueda salir de sus cadencias y limitaciones. Pienso que en el fondo de los corazones de los “realistas”, hay un hilo de esperanza al que desean aferrarse, aunque sea secretamente. Creo que todos sin excepción tenemos la certeza que en algún momento una especie de “Edad Dorada” reinará en la Tierra. No hay que ser religioso o espiritual para tener este deseo, simplemente hay que sentir Amor por la humanidad y la vida en todas sus manifestaciones, y hasta un ateo puede sentir este tipo de Amor.

La humanidad a través de los siglos ha evolucionado, de manera lenta y con muchos sufrimientos, pero ha avanzado. Los últimos 200 años, sin embargo, han sido de logros materiales sin precedentes en la historia conocida de la humanidad ¿Qué nos hace pensar que en los próximos 200 años no se pueda producir un salto cualitativo en la evolución de la humanidad?

Nuestro mundo no sería como es si no existieran los idealistas y los soñadores… pero hay que tener también los “pies en la tierra”. El equilibrio es la clave.

lunes, 7 de abril de 2008

Muhammad Yunus

Economista y banquero bengalí, desarrolló el sistema de micro créditos en su país natal, Bangladesh. Fundador del Banco Grameen, el 94% de las acciones del Banco pertenecen a los propios clientes, mientras que el 6% restante pertenecen al Estado de Bangladesh, pero el dato más impresionante es sobre el historial de pagos del Banco, el 98,85% de lo prestado es pagado. Comenzó en 1973, prestando el equivalente de US$27.00, a varias mujeres pobres de una aldea cercana a la Universidad donde Yunus se desempeñaba con Director del Departamento de Economía rural. Hasta la actualidad el Banco a desembolsado en prestamos miles de millones de dólares y tiene más de 19,000 empleados. Cuenta con proyectos similares en más de 50 países en Europa, África, América y Asia.

Cuando Yunus recibió el Premio Nobel de la Paz en el 2006, el parlamento noruego justificó con las siguientes palabras el porque se le daba el galardón al economista: "Por sus esfuerzos para incentivar el desarrollo social y económico desde abajo". Es menester hacer notar que no fue el Nobel de Economía que se le otorgó, ¡Fue el de la Paz!. Ciertamente no desmeritamos el reglón de economía, pero el premio de la Paz – en este caso – implica que se le reconoce a Yunus su altísimo Amor hacia la humanidad, en especial hacía los más olvidados y excluidos de la sociedad, los pobres.

Yunus se dio cuenta que las teorías económicas existentes no daban respuestas al porque de la pobreza, ni da explicación porque una persona muere de hambre. Acostumbrado a hacer cálculos en 6 o 9 cifras, un buen día noto que con solo 2 takas (moneda de Bangladesh) podía cambiar la vida de una persona. No se trataba de regalar dinero o dar una limosna, cosa que él considera degradante si se trata de dar dinero a persona en capacidad de trabajar, es más bien prestar poco dinero para que esa persona a través del autoempleo se generen los ingresos que permita pagar el préstamo y definitivamente sea la vía para salir del ciclo de pobreza crónica.

Las beneficiarias son principalmente las mujeres, cosa que representó al principio un reto para el proyecto de micro créditos. Recordemos que Bangladesh es un país cuya población es predominantemente musulmana, y se enfrentaba al problema de que no podía hablar directamente con las mujeres para convencerlas a tomar micro créditos; por otra parte los esposos no veían con buenos ojos que “sus” mujeres manejaran dinero, ya que eso es “cosa de hombres”. El Banco Grameen fue acusado de ser un elemento conspirativo del capitalismo y el cristianismo occidental para socavar la moral y las buenas costumbres musulmanas.

¿Por qué Yunus quería prestarles a las mujeres y no a los hombres? La respuesta es sencilla, porque las mujeres como madres invierten en sus hijos, una madre con mejores ingresos pueden alimentar mejor a sus hijos y enviarlos a la escuela, lo que ayudará a mejorar las condiciones de vida en el futuro de esos niños. Yunus es un musulmán practicante, y consiguió con el tiempo hacer entender que su proyecto no era “antimusulmán” o “procapitalista”, el solo quería ayudar a las mujeres pobres.

Yunus ha probado, que se pueden crear empresas privadas enfocadas al bien social y que son exitosas. También está por encima de la izquierda o la derecha, los de “derecha” le llaman marxista por estar con los más pobres y desdeñar el lucro y los de “izquierda” le llaman capitalista porque él apoya y cree beneficioso el sector privado en la economía.

En su libro “Hacia un mundo si pobreza” pueden ahondar más sobre la vida y obra de este gran hombre de nuestro tiempo, que sueña conque para el 2050 la pobreza sea un término que solo se lea en los libros de historia. Con voluntad política y con fe en que esto se puede lograr los sueños de Yunus podrán ser una realidad. En 42 años… hablamos.

domingo, 6 de abril de 2008

Puntualidad



¿Cuantas veces hemos organizado una reunión y si queremos que los comensales lleguen a las 8:00 p.m., le decimos que lleguen a las 7:00 p.m. o 7:30 p.m. para que lleguen a la hora que teníamos pensado comenzar la cena?. Creo que esta práctica es un hecho común en nuestros países latinoamericanos, donde existe un supino irrespeto a Kronos, dios pagano del tiempo.

El tiempo, cosa tan preciada en el mundo convulsionado en donde vivimos, por algo la frase “El tiempo vale oro”, a pesar de ello mucha gente juega con su tiempo, y con el tiempo de los demás, como si el valor de los segundos… minutos… horas… fuera más bien el de la pirita en vez del áureo metal precioso.

Inglaterra exhibe orgullosa la Torre del Reloj del Parlamento, mejor conocido como el “Big Ben”, que desde el 7 de septiembre de 1859, se ha convertido en referencia de exactitud horaria para los londinenses y para el otrora todopoderoso Imperio Británico. Es lógico que los ingleses construyeran el “Big Ben”, obra que representó un enorme reto tecnológico para su época, puesto que requerían organizar su inmenso imperio con precisión, y medir el tiempo era vital para tan importante empresa. Hoy en día se usa la frase “puntualidad inglesa” para referirse a aquellas personas que son puntuales.

Europa en general tiene una bien ganada reputación de ser personas puntuales. Y es que su vida se rige en función del tiempo. Pensemos en el sistema de ferrocarriles del viejo continente, si un tren anuncia que llegará a determinada hora, pues el pasajero puede tener la seguridad que a esa hora llegará, y no me refiero a números “redondos” 7:00 p.m. o 10:00 p.m., quiero decir que si un tren indica que llegará a las 4:16 p.m. a esa hora llega. Parece de poca importancia especificar esos 6 o 16 minutos por encima de las 4:00 p.m., pero sucede que si un pasajero tiene que hacer un trasbordo para ir de Berlín a Praga y el tren sale a las 4:25 p.m. un retrazo de minutos podría ser catastrófico para los planes de ese pasajero, desde luego, ese es el mismo caso para millones de personas que se trasladan en tren. Viajeros de negocios o simples turistas se verían en graves dificultades si el servicio de tren no funcionara con precisión, causando incalculables pérdidas para la economía europea.

Los latinoamericanos tendemos a pensar o decir: ¡Que horror, ser esclavos del tiempo!. Desdeñamos la importancia del tiempo considerándola un cruel dictador que nos impone disciplina y organización como si eso fuera peor que las siete plagas de Egipto. Si supiéramos la importancia que tiene el ritmo en el fluir de las cosas de la vida, estoy seguro que aprovecharíamos más nuestro tiempo y respetaríamos el de los demás.

No se trata de convertirnos en leviatanes actuando rígidamente sin emoción ni independencia de criterios, no se trata de dar monotonía a vidas ya de por sí agobiadas por el trajín de la vida urbana del siglo XXI. Me refiero a crear hábitos constructivos y repetirlos y repetirlos, hasta que algún día hagamos naturalmente las cosas buenas sin esfuerzo.

Si intentamos todos los días llegar temprano a nuestro trabajo, a nuestra universidad o una cita de negocios o de placer, llegará el momento en que la puntualidad será parte de nuestras vidas en vez de ser un terrible esfuerzo que se debe hacer para “quedar bien”. La puntualidad habla muy bien de quien la practica. ¡Seamos puntuales pues!.

viernes, 4 de abril de 2008

Tibet y China

Recientemente observamos por televisión o leemos en internet las disturbios en el Tibet provocado por manisfestantes que reclaman la independencia de Tibet de China. Vemos también en los mass media como el gobierno chino a repelido esta manifestación usando la violencia. Me pregunto yo ¿Estos sucesos obedecen a un deseo legitimo de independencia por parte del pueblo tibetano o será un intento de parte de intereses poderosos que quieren dañar la imagen de China de cara a los Juegos Olimpicos que en meses próximos se celebrará en Beiging?.
Hagamos un poco de historia. Tibet "El techo del mundo", enclavada en la cordillera himalaya en Asia Central, fue entre los siglos XIII hasta el XVI dominada por el Imperio Mongol. En el siglo XVIII los chinos se hicieron con el control de Tibet imponiendo un comisionado que gobernaba apoyado de un fuerte contingente de soldados. Llegado el siglo XX, Gran Bretaña, Rusia y China firman un tratado en el que se le reconoce la soberanía China en el Tibet. En 1911 estalla la guerra civil en China, y tienen que movilizar tropas desde el Tibet, momento que se aprovecha para buscar la independencia del Tibet. Mongolia en 1913 y la Gran Bretaña en 1914 firman acuerdos reconociendo la independencia del Tibet, en las negociaciones británicas China fue excluída.

Pero China jamás abandonaría sus pretenciones hegemónicas sobre Tibet y fue así como entre 1950 y 1956 los chinos ocupan de nuevo Tibet, cuyo ejercito debilmente armado sucumbe ante el poderío militar chino. En 1956, Su Santidad el Dalai Lama tendría que salir al exilio rumbo a la India.

Durante las décadas que siguieron El Dalai Lama se ha dedicado a través de una política NO VIOLENTA buscar una solución al problema tibetano, esfuerzo que se vió reconocido con el Premio Nobel de la Paz en el año de 1989.

Volviendo a la actualidad, el gobierno de Beiging acusa al Dalai Lama de estar causando estos disturbios, mientras que el lider espiritual tibetano hace llamados por que cesen los disturbios y se regrese a la paz.

Los defensores de la ocupación China alegan, que el Tibet era un país feudal gobernado por unos cuantos monjes que tenían en situación se servilismo a la mayoría de la población que estaba sumida en el atrazo, en contraste con el progreso material que han alcanzado gracias al socialimo los chinos exhiben obras de insfraestructura contruidos por el Estado Comunista Chimo: Vías de modernos ferrocarriles (ver imagen), universidad, carreteras, son solo algunos de los logros que han traído progreso a Tibet.

Bajo esta óptica ¿Se justifica la invasión de un país poderoso a uno debíl en nombre del progreso? o ¿Esta China actuando acertadamente ocupando una región que ellos dicen tener legitima soberanía sobre ella? ... El debate está abierto.

Nació mi Blog

Hoy 4 de abril de 2008, al fin me he decidido crear un blog. Desde hace tiempo he sentido la inquietud de crear un espacio en internet donde coloco a disposición de los internautas mis pensamientos, reflexiones, inquietudes, experiencias... en fin cosas importantes (Al menos para mi). Mi propensión natural es atesorar celosamente en el secreto de mis pensamientos y mis sentimientos aquello que está dentro de mí, pero creo que llegó el momento de compartir parte de lo que por mi cabeza pasa y en mi corazón acontece.

Principalmente pretendo "filosofar" sobre los asuntos de la vida, no con pretensión académica, más bien pretendo realizar una filosofía empírica que me permita llegar a la verdad a través de la reflexión, la observación y el sentimiento o la intuición.

Me interesa hablar sobre política internacional, deportes, literatura, técnología, música.

Vamos a ver como resulta este experimento.

Bienvenidos!

Iesous